lunes, 29 de agosto de 2011
Condolencias de Marcelo Cifuentes
Cuánto lamento el fallecimiento de otro santo varón, como lo fue Monseñor Paiva, y también el de Santiago Goldenberg, de Chivilcoy, con quien compartimos varios años de convivencia. Parece que el Señor necesita una residencia universitaria en el cielo, sin duda se llevó a los mejores. Estimado Alfredo, estoy a disposición por si se tiene la idea de seguir con nuestra casa o abrir otras. De más está decir que estoy dispuesto a devolver los beneficios del bien común en esa comunidad organizada. Cuenten conmigo. Un abrazo.-
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